Quienes viven frente al mar o
quienes pasan las vacaciones en alguna casa de playa, debe saber que un enemigo
silencioso acecha sus hogares: la corrosión
Muchas de las personas que viven
en estos lugares o zonas aledañas al mar, batallan a diario con este tipo de
problemas; como si fuera un mal invisible que se va apoderando poco a poco de
sus hogares, empezando por las sillas, mesas, artefacto y todo lo que encuentre
a su paso que este hecho de metal o acero.
Si es tu caso o tienes algún
objeto en casa que sea de metal presta mucha atención con estas recomendaciones
para proteger y hacerles frente a la corrosión.
¿Qué es la corrosión?
La corrosión es nada más y nada
menos que el deterioro de los objetos con materiales metálicos (Hierro, cobre,
aluminio, níquel y titanio), ocasionados por una reacción electroquímica
producidas por algún medio de su entorno (salitre).
Esta reacción química es lo que solemos
llamar como oxidación y es la que destruye gradualmente el metal debilitando en
su estructura y obtenga esa textura y color amarillento.
La corrosión de un metal, sin
duda puede ser considerado, como un enemigo silencioso para muchos hogares, ya
que no hay manera de revertirla, aunque si detenerla. Es importante que viste o
sugiera la ayuda de un experto en fabricación de estructuras metálicas para que
le ayude a tomar medidas para detener este procedimiento de inmediato.
Todos en algún momento se ha
hecho esta pregunta: ¿Cómo se produce la corrosión? La respuesta no esta tan
sencilla que digamos. Según los profesionales de metal en la fabricación de
barandas metálicas explican que se debe a un fenómeno químico del metal: la
mayoría de metales poseen electrones, lo cual estos migran de un elemento a
otro. Es aquí donde comienza la oxidación.
Si estamos viviendo cerca de la
playa o en zonas costeras debemos estar alerta y proteger nuestros objetos
metálicos de la corrosión. Por lo que debemos tomar las siguientes medidas:
Desoxidante:
Este producto se puede comprar en
tiendas o ferreterías. Es fácil de utilizar, con un estropajo o lana de acero,
aplica el desoxidante en las áreas afectada del metal.
Vinagre:
Un truco para eliminar la
oxidación es aplicar vinagre blanco con un trapo, dejar actuar una media hora y
luego, enjuagar. Empléalo sobre todo en electrodomésticos.
Bicarbonato de sodio: es otro excelente antioxidante de metales,
haz una pasta con agua y aplícalo en las zonas oxidadas.
Capa protectora:
Cubre la con una capa de pintura
anticorrosiva, sobre todo si tienes muebles u objetos de hierro o cobre.
Consejos:
Mantén tus muebles y
electrodomésticos de metal, libres de grasas, polvo o agentes externos que
puedan iniciar un proceso de oxidación.
Con estos consejos protegerás de
la oxidación y destrucción tus objetos metálicos y tus días de playa y mar
estarán libres de preocupaciones. Si te ha gustado este post, te invitamos a compartir
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